martes, 25 de noviembre de 2014

Grace No. 1

Grace No. 1





Cuando pensé en hacer el documental me alegré porque por fin iba a poder realizar un proyecto en mi ciudad natal Nueva York y además porque iba a seguir de cerca los pasos de la mítica Anna Wintour, quería indagar sobre esa persona que tiene tanto poder y logra intimidar a todos los que la rodean con una sola mirada, inclusive, a los que no sabíamos bien quien era pero que con solo los rumores producía una especie de miedo que solo se podía comparar con la presencia sobre natural de un fantasma, un  ser  que con el solo pasar por nuestro lado, sin siquiera  verlo,  hace que se nos estremezca el cuerpo y se nos ponga la piel de gallina; pero también pensaba que ella es un ser humano como todos nosotros y tal vez el miedo que nos genera es solo una creación nuestra y de los medios y lo que íbamos a encontrar en las oficinas de Vogue iba a ser una mujer amable, perfeccionista y enamorada de su trabajo, a tal punto de sacrificar su verdadero yo para comandar y ejecutar sus ideas majestuosamente, y ciertamente la mayoría fue así, pero hubo alguien que sobresalió más que todo el encantador personal de la revista, y debo decir encantador además de colaborador, nos hicieron sentir muy cómodos durante toda la grabación, fue Mrs. Grace Coddington y nunca pensé que conocer a una mujer tan increíble.




La idea que creamos junto a A&E Indie Films fue que The september Issue  iba a dar a conocer el trabajo que toma realizar la emblemática publicación de septiembre, las personas  que están a cargo de llevar esta tarea y sobretodo desmitificar las historias que se tejen alrededor de Anna, pero la respuesta del público no fue así, la gente se enamoró de esa persona maternal, sabia y romántica que es Grace, y yo me preguntaba cómo no ser romántica si hasta su misma historia de vida es idílica; la niña que anhelaba sus revistas de moda que llegaban tarde y eran su escape de la realidad gris que tenía, es decir ¡es magnífico! Y ese fue el verdadero éxito del documental.

Obviamente no todo fue caramelos y frutas, al principio nos fue muy difícil encontrarle dirección al documental, teníamos horas y horas de material grabado invaluable, pero lo que no se vio fue que tuve que rogarle a Grace, así fuera de rodillas que nos ayudará con el documental, ella nos odiaba y  le dije “te necesitamos en el” le pedí una oportunidad y ella aceptó.  Esa es la prueba más fehaciente del carácter maternal de ella, siempre presto a ayudar, ya sea a sus compañeros o a nosotros, los desconocidos, que hurgaríamos en su vida tan profundo como ella nos permitiera, pero que sabía que nunca la mostraríamos de una mala manera. Al final nosotros estábamos tan contentos de estar con ella que decíamos como al carajo la edición de septiembre, sigamos con la de octubre y así sucesivamente.



Yo pensaba que el punto principal que iba atraer a los espectadores era Anna pero dentro de mí sentía que el personaje de Grace iba a ser muy importante, pero no tanto, como que ella iba hacer el no. 2 en relevancia, por eso el documental tuvo dos puntos de inflexión determinantes, el primero sería Anna contando su historia desde joven así la audiencia entendería su manera de ser, sus actos de gentileza y sus relación personal con su hija y básicamente se enamorarían de ella y el segundo seria ver el proceso creativo de Grace y todo lo que pasó con su sesión de texturas y más que todo su frustración. Fue en ese punto donde ella se convirtió en lo más importante del documental, la audiencia se pudo identificar con ella, con su vida, lo que pasó tras su accidente,  con sus experiencias laborales y personales y la falta de reconocimiento a su trabajo.





Luego de que se estrenó el documental Grace volvió hacer la superestrella que siempre ha sido y estoy muy feliz y satisfecho de que esto haya servido para hacerla conocer a las nuevas generaciones y también para devolverle el reconocimiento que no tenía al verse eclipsada por la figura más importante en la industria de la moda. Es simplemente increíble imaginar toda la trayectoria que ha tenido su vida,  la gente legendaria con la que se rodeó y por todo lo que ha vivido en general, sus divorcios, el hijo que crio como suyo luego de la muerte de su hermana, son muchas cosas las que la hacen a ella la No. 1 y el reflejo de esto son sus increíbles y mágicas editoriales que nadie más sabe hacer y en cuanto a Anna bueno como dice Tom Florio, el publicista de la revista “Ella solo cumple con su trabajo” y eso la hace también impresionante.


Nuestra Guerra

Nuestra Guerra




Para Edna Woolman Chase, la editora en jefe de Vogue América, el ingreso de Estados Unidos a la segunda guerra mundial debía ser incluyente con el género femenino, tal como lo manifestó el presidente Franklin Roosevelt en una transmisión radial previa a este hecho, pero más que eso, con las mujeres de todas las esferas de la sociedad. Para ella, las mujeres adineradas podrían jugar un papel fundamental en la evolución de los conflictos bélicos que se llevaban acabo en Europa, ya que al tener los medios necesarios para comisionar el cuidado de su hogar a otras mujeres les permitiría ejercer labores de respaldo, ayuda y ocupación de diferentes puestos que eran comúnmente o exclusivamente designados para los hombres.




Cabe resaltar que tras la primera guerra mundial, las mujeres comenzaron a sentir la necesidad de independencia y de un cambio generacional completo, esto adjudicado a las nuevas formas liberales que se gestaban como el nacimiento del dada y su posterior evolución al surrealismo al igual que el cambio de rol social que sufrió durante esta época, pero como lograr ingresar al apuro internacional presente a mujeres que nunca sintieron esta necesidad de evolución y que estaban acostumbradas al lujo y al desinterés con los temas trascendentales, un simple estimulo, los uniformes como objeto de orgullo nacional.

La escasez de insumos necesarios para crear atuendos elaborados tuvo un gran impacto en la sociedad americana la cual empezaba a interesarse por los incipientes diseñadores que surgían en esta época para dar paso al uso de tela, cremalleras, caucho, cuero, nylon y las fábricas de manufactura al servicio de la guerra y sus insumos; tal fue la restricción que se creó la ley 85 o L-85 que dictaba el número de piezas de ropa que una persona podía comprar al año o la cantidad de material necesario para crear cada atuendo.




En Vogue, el sentimiento patriota se apoderó de su redacción y especialmente de su directora. Edna se dio cuenta que una manera de enrolar más mujeres a la guerra era con un incentivo que la revista ha usado desde sus comienzos, la indumentaria. Ella Logró que sus lectoras, mediante proclamas nacionalistas, utilizaran el uniforme que se ve usualmente como la máxima muestra de reclusión una prenda digna de usar, una muestra de apoyo a las tropas desde su país pero sin usar las tipas franjas y estrellas.

La revista comenzó a realizar editoriales donde se mostraban las distintas maneras de usar el uniforme, como combinarlo con accesorios,  llamó a los diseñadores a crear variaciones para que el uniforme fuese más versátil y se pudiera vestir en distintos momentos del día, cómodo en el espacio laboral y alentó a las mismas para crearan sus propios atuendos respetando la ley de restricciones de insumos.





El racionamiento fue lo que Vogue manejó de mejor manera al mostrarlo como un acto patriota, así no solamente las mujeres vestían de una manera que mostraba el apoyo sino que la L-85 era el mayor logro que estas podían tener cuando confeccionaban sus vestidos. Diseñadores aclamados de la época como Muriel King era uno de los que logró confeccionar sus piezas con el mínimo de tela que se pudiera y sin cremalleras  lo cual lo catapultó a la fama instantáneamente gracias a la exposición continua que tenía en la revista.

martes, 11 de noviembre de 2014

Lo que no sabias de nosotras




“Cindy ven acá, colócate esto, haz esto, compórtate de esta manera; eres maravillosa” palabras halagadoras, intensas y vacías que rodean nuestro diario vivir. La gente y los medios disfrutan llamándonos de maneras donde critican nuestro cuerpo, nuestra cara, hasta una vez criticaron mis cutículas, pero lo que mas o me ofende, o más bien lo único, es que menosprecien nuestra inteligencia. Todos piensan que somos rameras, cazadoras de dinero y definitivamente que somos unas taradas que nos pagan solo por ser bonitas, pero si tan solo supieran quienes en verdad somos nosotras.

Yo, al igual que muchas otras, nunca pensamos que algún día íbamos hacer modelos, en mi caso, yo estudiaba ingeniería química en la universidad Northwestern hasta que  gane el concurso del “look of the year” organizado por Elite Models y mi carrera en este mundo empezó; Christie Brinkley tampoco soñó con este trabajo, ella estudiaba ilustración en París cuando fue descubierta por un fotógrafo americano que la llamó “the all american look” y aunque ella no quería pertenecer a esta industria, esta exposición la llevo a posar para Sport’s Illustrated y ahora gana millones de dólares por ser la imagen de Cover Girl.



Una de las mujeres más extraordinarias que he podido conocer en la industria es abogada, tiene una maestría en ciencias políticas, habla cinco idiomas y desfila por las pasarelas como una diosa somalí, es Iman y nadie ha tenido más portadas o contratos grandes que ella a nivel mundial. Otra abogada es mi gran amiga, la australiana Elle Macpherson que empezó en el negocio solo para poder pagarse sus estudios ¡que chica más lista!





No todas hemos sido universitarias, pero a Carol Alt o Paulina Porizkova nadie las puede llamar tontas. Carol, por ejemplo, se enroló en el ejercito e hizo carrera militar mientras que Paulina, bueno ella no estudió pero su valentía, coraje y persistencia la hizo convertirse en una grande, desde que supo que quería ser modelo en su nativa Suecia luchó hasta que encontró la suerte en Elite Models y ahora es la estrella en muchas campañas como Maybelline, Estėe Lauder o Escada.


Así que la próxima vez que alguien se atreva a llamarnos de alguna manera donde se ponga en juicio nuestras capacidades intelectuales, recuerde que somos mujeres que además de ser inteligentes, ambiciosas y luchadoras, escogimos una carrera donde dominamos el mundo y no sólo nos dedicamos a leer columnas de chismes, criticar y juzgar a los demás.



Edna´s Calling



Mujeres este es un llamado de su querida amiga Edna Woolman Chase.
Estamos pasando por un periodo muy traumatico para la sociedad y el mundo en general, nuestros hombres se han marchado a otras tierras, adentrándose en el océano y violando el cielo para luchar contra un mismo objetivo, la triple alianza, pero ¿Qué vamos hacer nosotras?


Es cierto que nuestra vida de comodidades y lujo paraece estar llegando a su fin; desde Paris ya no llegan diseños que engalararian nuestras noches bajo la luz de la gran ciudad y que soñabamos usar mientras caminabamos con los brazos entrelazados de un apuesto caballero que gentilmente nos robaria un beso de nuestras mejillas, que estarían apunto de sonrojarse.  Lastimosamente el momento no se nos dará, por ahora,  pero mientras tanto es el momento de tambien ponernos al frente de la situación y trabajar de la mano para salir adelante; por eso yo y su querida Vogue las invita a unirse a lo que llamamos el ejercito de damas, vamos hacer de esta guerra lo más glamuroso y eficiente posible, haciendo y usando lo que mejor sabemos hacer anticipar, atender y dirigir.



Si bien es cierto que ejecutamos las tareas diarias del hogar de una manera majestuosa y no dejamos nuestra labor de madre y esposa de lado, es hora de batallar hombro a hombro con nuestros aliados masculinos y ayudarlos en la batalla sea cual sea el frente,  desde la atención de enfermos en las trincheras, conducción de ambulancias y cocineras hasta enrolarse en el ejército como nuestra querida amiga inglesa y creadora de la Unión social y Política de las Mujeres, Christabel Pankhurst, sugiere.


Hay miles de vacantes en las fábricas locales de armamento ansiosas por recibir tu valiosa ayuda, ellos saben que somos expertas creando y entregando el mejor resultado, pero únete a esta causa, es un llamado de tu servidora y de tu magazine favorito.

Conversaciones Imposibles: Poiret – Galliano


  •     Gal: ¿Por qué no soportamos la fama?

  • -        PP: Creo que fue nuestro éxito la causa, o el ego; tal vez ambas son la receta magistral del delirio.


  • -        ¿Y si más bien fueron el resto de personas las que no supieron aceptarnos? Nosotros siempre fuimos sinceros con nuestros seguidores y siempre fieles a nuestras ideas.  La incertidumbre y la estupidez pueden ser otra receta magistral.
  • -        No, creo que en realidad se nos fueron las luces.
  • -        ¿Por qué lo dices? yo lo único que hice fue reinventarme.
  • -        Si tú lo dices…
  • -        Claro que lo digo y con convicción de hecho. Yo fui su mesías, debieron seguirme como borregos a través del desierto, tal como lo hicieron con Moisés; y no darme la espalda como los cerdos que son. Se aprovecharon de mí, se alimentaron y bebieron de mis arcas y cuando más los necesite me abandonaron; todos y cada uno de ellos.
  • -        Lo mismo podría decir yo. Toda la fama y éxito que no veían desde hace más de 50 años me lo deben, pero se sintieron mejor cuando me vieron yacer bajo la lluvia de reclamos y críticas que caían sobre mi humanidad. Y aquel gran jefe que me elogiaba cada temporada por los resultados obtenidos ¿Dónde quedó? El cabrón se lavó las manos, el Poncio Pilato del siglo XXI.
  • -        Nos usaron, esa es la palabra que nos abriga.
  • -        ¿Será que renaceremos?
  • -        Creo que ya es un poco tarde para tu servidor, aunque siempre veras un poco de mi esencia en los colegas. Hasta en ti lo pude sentir.
  • -        Me alegra que lo hayas podido disfrutar, fue una oda a tu vanguardismo; y créeme que volveremos y más fuertes porque la industria nos necesita y el mundo siempre va a esperar nuestro regreso y esta vez no habrá más condescendencias, sólo alimentaremos a los cerdos con sus mismas palabras que adornaremos de agradecimientos  y se volverán a hechizar con nuestros diseños.



miércoles, 29 de octubre de 2014

Bleu, Blanc et Rouge Carta del Editor



Bleu, Blanc et Rouge


Tras 4 años de ausencia, su revista favorita vuelve con una edición que celebra la victoria de nuestro ejercito francés en contra de los nazis alemanes, así que onda la bandera con los vientos de una nueva era porque hemos vuelto.



Desde que los alemanes invadieron nuestra hermosa París nos vimos forzados a dejar la revista en el segundo semestre de aquel fatídico 1940, pero yo, su servidor les quiero aclarar algo y es que luego de vivir en un país libre me negué a seguir escribiendo y dirigiendo el magazine  porque ¿Qué cosas honorables se podrían decir sobre los alemanes ?   Pero los tiempos de tormentas y sufrimiento manchados por la sangre de muchos inocentes y héroes han acabado, el horizonte se deslumbra prometedor y es momento para volver a consolidar a París como la capital de la verdadera moda.



De la mano de Madame Vogel, que recién ha llegado de su exilio en Nueva York, les llevaremos los últimos estilos de la temporada, documentaremos cada nuevo atuendo y desfile de alta costura de casas como Cristóbal Balenciaga, Chanel y Jacques Doucet; nuevas secciones como sociales donde mostraremos el glamour de las personalidades más importantes, los bailes y eventos, estrenos del séptimo arte, teatro, ballet y todo aquello relacionado con tu agenda cultural.



   Esta primera edición queríamos entregarles un cuadernillo muy especial, empezando por la maravillosa ilustración de Renė Gruau que exalta el sentimiento patriótico que tenemos en nuestro corazón sino también recordar las gracias infinitas a nuestro ejercito, mandatarios y aquellos que perecieron en esa matanza cruel e inhumana porque por ellos no somos mas esclavos de los que enemigos, podemos decir con la frente en alto que somos libres, los medios son libres; ¡Vogue es libre!  

miércoles, 15 de octubre de 2014

Un Próximo Adíos

Nueva York, 7 de junio /1940
Señor Alexey Brodovitch

Querido Alexey me es de gran placer saludarlo y recordarle mis gracias infinitas por todas las oportunidades que su revista le ha dado a mi trabajo en múltiples ocasiones y el reconocimiento que ha tenido.


Esta vez le escribo con un motivo muy triste para mí pero que en un futuro será de agradado para ambos, le presento formalmente mi renuncia a Harpers´s Bazaar y me despido de su increíble dirección. Hoy se cumple un año donde personalmente tomé la decisión de abandonar la fotografía de moda para dedicarme de nuevo a mi pasión que como usted bien sabe es la pintura y como segunda razón es de carácter obligatorio mi salida de Paris, la situación acá es cada vez más tensa y los artistas tememos por nuestra vida, ellos saben que nosotros somos los que cambiamos pensamientos y eso no les conviene, una última razón y es que los couturiers están cerrando sus casas de moda y al no tener que registrar mi trabajo acá es tan útil como una moneda de cuero, yo predigo que se a vecina una crisis donde la moda parisina difícilmente sobrevivirá y si lo hace lo hará dentro de muchos años.

La fotografía de moda me ha traído muchas recompensas, entre ellas una manera artística diferente para expresarme y la creación de nuevas técnicas; los trabajos exquisitos que realizaba para la revista en diferentes locaciones que tal vez nunca me imaginé ir y las fantásticas personas que tuve la oportunidad de conocer, a Elsa, Jeanne Lanvin, Paul Poiret, Monsieur Lelong, Madeleine Vionet, Coco, entre muchas más siempre las llevaré en mi corazón.



Me gustaría aclarar que mi retiro de la revista se debe exclusivamente a la situación social que vive el mundo y no por algún contrato que tenga con vogue u otro medio.

Me mudaré a Hollywood donde espero conseguir un estudio y seguir trabajando en el surrealismo desde la pintura, y aunque no pienso abandonar la fotografía por completo, no lo hare en un futuro próximo, lo único que espero es no convertirme en otro molde prefabricado de hombre que tienen los americanos, ese es mi gran miedo pero al igual que el ready made no perderé mi esencia, me transformaré y eso si me llama la atención y a usted mi querido amigo le pido que nunca cambié la revista, otros fotógrafos como Horst, Steichen o Beaton hemos querido involucrar el arte para que llegue a las masas y es por eso que vuestros lectores son personas inteligentes y no convertirla en una vulgar Good Housekeeping o American Girl.


No queda más que volver mis más sinceros agradecimientos y la esperanza de volvernos a ver próximamente.
Atentamente.

Emmanuel Radnitzky (Man Ray)